Ejercicos para tratar el dolor en el talón
El dolor en el talón del pie, concretamente en la fascia plantar, suele producirse por movimientos de repetición, aunque también pueden influir otros aspectos. Aliviar el dolor plantar es tan sencillo como hacer una serie de ejercicios de estiramiento que también nos ayudarán a prevenir este tipo de dolencia.

Dolor de talón o fascitis plantar
El dolor del talón o fascitis plantar es una inflamación de la fascia de la planta del pie, la aponeurosis plantar.
Se conoce por aponeurosis a un tipo de tendón o fascia que se caracteriza por ser aplanado, de color blanco brillante.
Aunque es similar a un tendón normal está menos irrigado y se localizan en las plantas de los pies, las palmas de las manos, en el abdomen y en la zona lumbar. Pueden unir los músculos con diversas partes del cuerpo, su función principal, o entremezclarse entre ellas.
La fascitis plantar se caracteriza por dolor en la planta del pie, en la zona del talón o hacia la zona central. Este dolor por lo general no es provocado por una lesión, sino por los movimientos repetitivos que efectuamos habitualmente.
Malas posturas, calzado poco apropiado o sobrecargar los talones puede provocar la dolencia o agravarla cuando ya existe.
Ejercicios para tratar el dolor en el talón
El dolor en los talones de los pies puede aliviarse realizando frecuentemente unos estiramientos que también nos ayudarán a fortalecer la musculatura y, por tanto, a prevenir la fascitis plantar.
1.-Nos colocamos en un escalón, con los dedos apoyados sobre el borde.
Nos elevamos todo lo posible y mantenemos la posición unos segundos.
A continuación nos dejamos caer tirando del talón hacia abajo también todo lo posible y nos mantenemos.
2.- Nos sentamos en una silla colocando una toalla bajo nuestros pies.
Sin levantar los talones del suelo intentamos agarrarla con los dedos de los pies.
3.-Paseamos descalzos sobre los dedos de los pies, de puntillas, y a continuación sobre los talones.
4.-Apoyamos las manos sobre una pared, flexionando una rodilla y manteniendo la otra estirada. Acercamos el cuerpo a la pared como empujando.
Las plantas de los pies deben estar totalmente apoyadas en el suelo todo el tiempo.
Mantenemos la posición unos segundos y relajamos.
5.-Apoyamos las manos sobre una pared, a la altura de los hombros. Inclinamos el cuerpo hacia adelante y hacia atrás sin levantar los talones.