¿Para qué sirve un lector biométrico de huellas digitales?
El control de acceso biométrico a través de sensor de huellas digitales ofrece a las empresas control sobre su personal en plantilla, conociendo sin ningún tipo de error las horas de entrada y de salida. Un sistema fácil de instalar y de uso tan sencillo como colocar el dedo sobre el sensor dactilar.
Biometría
Se conoce como biometría al conjunto de métodos para el reconocimiento humano a través de uno o varios rasgos físicos o conductuales.
La palabra biometría deriva de los vocablos griegos “bios” y “metrón”, cuyos significados son “vida” y “medida” respectivamente.
En su aplicación informática combina funciones matemáticas y estadísticas que trabajan midiendo y analizando los rasgos físicos de una persona o su comportamiento. De esta manera consigue identificar individuos, es decir, verificar identidades o autentificar.
La biometría comenzó a utilizarse en China en torno al siglo XIV. Era un método sencillo con el que los comerciantes distinguían a los niños, con algo tan simple como plasmar la palma de los niños untada en tinta sobre un papel.
Desde sus inicios hasta ahora los sistemas biométricos han avanzado enormemente. Hoy en día no se basa únicamente en las huellas dactilares, también pueden trabajar sobre el iris, la retina, la morfología de la mano o de la cara, la escritura y la firma o incluso la voz.
En cuanto a su aplicación, la biometría puede utilizarse en campos como la identificación, los controles de vigilancia, acceso a sistemas o instalaciones o investigación criminal.
Lector biométrico de huellas digitales
El lector biométrico de huellas digitales es un sistema empleado por las empresas para llevar un control sobre las entradas y las salidas de personal.
El lector dactilar lee la huella, la registra y la compara con las almacenadas en la base de datos, para poder realizar la identificación. En caso de que los datos no coincidan es rechazada.
Ventajas del detector de huellas
- Su uso es tan sencillo como poner el dedo sobre el sensor.
- Se evitan así las tarjetas de marcaje y sus inconvenientes, como que se estropee o extravíe.
- También se elimina el fraude. Al reconocer los empleados por su huella dactilar sólo ellos pueden verificar sus horas de entrada y salida.
- No es necesario hacer un control manual para conocer las horas realizadas por cada empleado.