Cirugía orejas: resultados habituales y técnicas aplicables
El tamaño de las orejas, las "orejas de soplillo" o cualquier otra anomalía del pabellón auitivo puede causar problemas psicológicos, principalmente en niños y adolescentes. Corregir estos pequeños problemas es posible gracias a una sencilla operación de orejas, la otoplastia.
Cirugía de orejas u otoplastia y casos en los que puede aplicarse
La cirugía plástica de las orejas u otoplastia es una operación corta y sencilla que tiene como fin resolver las pequeñas deformidades de estas.
El objetivo de la intervención es corregir la forma, el tamaño o su posición respecto al rostro, siendo la modificación más habitual la corrección de las orejas en asa u “orejas de soplillo”.
Las orejas en asa se producen por una proyección demasiado acentuada como resultado de la ausencia del hélix o el antehélix, cartílagos que forman parte del pabellón auricular.
En algunos casos la reconstrucción ha de ser total por la falta completa del pabellón auditivo o microtia, ya sea por motivos biológicos o como resultado de algún traumatismo.
Otros problemas que pueden corregirse con la cirugía son “las orejas gachas” cuando están ligeramente dobladas hacia adelante y hacia abajo, “las orejas en copa” o de pequeño tamaño, “las orejas en concha” en las que no existen ni la curva exterior ni los pliegues o lóbulos demasiado grandes.
Lo ideal es aplicar la reconstrucción durante la infancia ya que cuanto más tarde se realice más posibilidades hay de que la oreja vuelva a su estado original tras la reconstrucción.
No obstante, no se recomienda realizarla antes de los ocho u once años, edad en la que la oreja suele alcanzar el tamaño adulto, los cartílagos están totalmente formados y tienen consistencia.
El ingreso no es necesario salvo por el tipo de anestesia. Para adultos y adolescentes se emplea anestesia local, pero en el caso de niños es preferible la anestesia general.
Técnicas aplicadas en la otoplastia
-Técnica de Brent: se emplea para reconstruir la oreja cuando es inexistente.
La cirugía se realiza en cuatro tiempos:
1.- Se consigue un cartílago de las costillas, se moldea y se coloca debajo de la piel de la oreja.
2.- Se reconstruye la oreja.
3.- Se coloca la oreja en su posición normal y se hace un injerto de piel, generalmente de los glúteos.
4.- Se da forma a la oreja.
Se ha intentado la reconstrucción con el empleo de otras técnicas y a través de un solo tiempo, pero no se han conseguido unos resultados tan buenos como con la Brent.
-La cirugía estética para corregir la hiperproyección reconstruye el hélix o el antehelix, según el caso.
En la técnica más habitual el cirujano realiza un pequeño corte en la parte posterior de la oreja para acceder al cartílago y poder esculpirlo.
Otra técnica consiste en, una vez hecha la incisión, retirar la piel y aprovechar las suturas para doblar el cartílago y remodelar así la oreja.
En estos casos los resultados son inmediatos y serán evidentes cuando pueda quitarse el vendaje, unos días después de la operación.