¿Cómo hacer abanicos de papel originales?
Los abanicos de papel son una manualidad sencilla y original ideal para el verano. Una buena opción de detalles para boda o comunión hechos a mano. Con un poco de imaginación para personalizarlos a tu gusto puedes conseguir un bonito y original abanico en muy poco tiempo.

El abanico
Llega el calor y con él empezamos a echar mano de los abanicos.
Los abanicos han acompañado a la mujer a lo largo de la historia convirtiéndose un accesorio indispensable para las clases altas. El abanico confería clase y elegancia.

Hoy en día el uso del abanico es cada vez menos frecuente. Gracias a los aparatos de aire acondicionado los abanicos han perdido en parte su utilidad convirtiéndose principalmente en objetos decorativos. A pesar de ello, con el verano aparecen de nuevo dejando atrás el cajón en el que han estado encerrados todo el invierno.
Los abanicos pueden ser de madera, de seda, abanicos de papel o pai pai.
Un detalle bastante recurrido en bodas y comuniones son los abanicos. ¿Porqué no personalizar el regalo realizando nosotros mismos nuestras propias creaciones? Qué mejor recuerdo para los invitados que repartir recordatorios de comunión hechos a mano.
Abanicos de papel
Hacer un pai pai o abanico de papel es una manualidad sencilla y entretenida que no lleva demasiado tiempo.
- Papel grueso o cartulina blanca.
- Lapicero.
- Una regla.
- Acuarelas y pinceles.
- Un par de palos o varillas planas, preferentemente de madera.
- Pegamento.
- En primer lugar decoraremos el papel. Podemos dibujar un paisaje, algún animal exótico como un tigre o un loro, o hacer unas letras orientales. Si lo preferimos podemos añadir un poco de purpurina que le dará un acabado especial.
- Una vez que la pintura esté bien seca colocamos el papel sobre una mesa y lo vamos plegando en forma de acordeón, haciendo pliegues de aproximadamente un centímetro. Podemos hacer unas líneas suaves con el lapicero para que nos sirvan de guía antes de doblar el papel.
- Una vez hecho esto lo doblamos por el medio uniendo los dos extremos.
- Pegamos las dos partes que quedan en contacto.
- En lo que ahora son los laterales pegamos los palos o varillas.
Y ya tenemos listo nuestro abanico. Para abrirlo sólo hemos de extenderlo tirando de los palillos hasta juntarlos.