Operacion de ojos: todo lo que se debería saber
Cada día más gente opta por la cirugía laser para corregir sus problemas de visión. Si estás pensando en operarte los ojos hay una serie de cosas sobre las que deberías estar informado.
Cómo saber si eres un buen candidato para la cirugía ocular
Aunque cuando se habla de operaciones de ojos suele pensarse en la corrección de la miopía, también se utiliza para corregir la hipermetropía, el astigmatismo y la presbicia o vista cansada.
Antes de someterte a la cirugía laser de ojos deberás acudir a un oftalmólogo, quien valorará si te conviene o no operarte basándose en lo siguiente:
- Tu edad: no te operarán si tienes menos de 21 ó 22, edad en la que el ojo se estabiliza.
- Las miopías que tengas: si son pocas igual no es necesaria la operación, mientras que si se tienen demasiadas es posible que la operación no sea suficiente para eliminarlas.
- Última variación de la graduación: es necesario que hayan pasado varios años desde la última vez que tuviste un aumento de dioptrías.
- Que tus ojos tengan buena salud: no podrás someterte a la operación si tienes algún problema ocular.
Tras la visita a tu médico ya puedes acudir a una clínica de oftalmología, donde decidirán si la operación es una buena opción para ti basándose en tu historial médico.
Ventajas de la cirugía laser
- Es una operación muy simple, no necesita anestesia general y lleva poco tiempo.
- No es necesaria la hospitalización.
- Aunque haya que tomar ciertas precauciones durante un tiempo, al día siguiente de la operación ya se puede hacer vida normal.
- No suele provocar dolor ni molestias.
- Los riesgos son mínimos
- El paciente no necesitará utilizar gafas después de la operación. (En caso de tener un número demasiado alto de dioptrías existe la posibilidad de que sigan siendo necesarias. Es algo de lo que deberá informarte tu oftalmólogo.)
Desventajas y riesgos del laser
Las complicaciones de los tratamientos láser son mínimos, siendo los más frecuentes:
- “Ojo seco” o falta de lubricación en el ojo.
- Que el ajuste de la córnea no se realice adecuadamente. En este caso la única solución sería repetir la operación.
- En algunos casos es necesario seguir utilizando gafas.
- La agudeza visual que se consigue con la operación a veces no es tan buena como la que proporcionaban las gafas o las lentillas.
- Después de la cirugía el ojo necesita un tiempo para estabilizarse.
- En caso de operar un ojo que no estuviera totalmente estabilizado es posible que en el futuro vuelva a necesitar gafas.
- Se puede tener problemas para ver por la noche.
- Hay que tener en cuenta que con los años es normal que aparezca presbicia.